Estas plantas se caracterizan por sobrevivir en las sequías más extremas, por su capacidad de acumular agua en sus hojas y raíces. Su característica definitoria son las púas que los cubren, que dependiendo de las especie, pueden medir varios centímetros
Los cactus han cobrado cada vez más importancia en la decoración tanto de interiores como de exteriores de numerosos hogares. Tienen las más variadas formas, tamaños y sus flores resaltan con su belleza entre la agresividad de las espinas.
La luz y el calor son imprescindibles para su desarrollo, además de otros cuidados básicos.
Lo que no hay que olvidar es que soportan mejor la falta de agua que la abundancia de la misma. Si la regamos en exceso, se pudrirá y morirá irremediablemente. En cambio, podremos notar la falta de agua en su aspecto y simplemente con aumentar un poco el riego, la planta se recuperará. En el caso de escasa agua, notaremos un suelo muy seco y el cactus tomará un color amarillento.
La mejor manera de regarlo es una vez cada tanto en forma abundante, en lugar de poca y a diario. Lo que siempre debemos evitar es mojar la planta durante el riego.
Si notamos que el cactus se ha cubierto de una pelusa blanca, es porque un hongo lo ha afectado debido al exceso de humedad. Para que desaparezca, deberemos ubicarlo en un lugar mas aireado y aplicar un fungicida adecuado. Cualquier otro tipo de plaga que ataque al cactus necesitará de un funguicida determinado, para eso, nada mejor que acudir a personal especializado.
Si queremos plantarlos nosotros mismos, lo podemos hacer a través de semillas. El suelo a utilizar debe permitir un buen drenaje y ser permeable. La siembra se llevará a cabo en recipientes pequeños en cuyo fondo pondremos un poco de arena y luego el sustrato elegido (se puede comprar ya listo para este tipo de plantas). Se esparcen las semillas de cactus y sobre estas otro poco de arena. Cuando comiencen a crecer, se podrán pasar a macetas, teniendo especial cuidado en no dañar las raíces.
Otra forma más sencilla de formar nuevas plantas es a través de esquejes. Solo debemos cortar una rama de cualquiera de nuestros cactus, dejar que cicatrice y luego volver a plantarlo.
Por mas que estás plantas son muy resistentes, para que nos muestre todo su esplendor, es necesario abonarla.