Cómo Cuidar una Violeta Africana

Consejos para Cuidar una Violeta Africana

La Violeta Africana es una planta agradecida, de fácil desarrollo en interiores, pero como es exótica requiere también de delicadas atenciones.

Sus hojas son ovaladas, carnosas y aterciopeladas. Sus flores, que surgen del centro mismo de la planta en ramilletes de 4 o 5, pueden ser rojas, rosas, azules, violetas o blancas.

Aunque lo más común es que la Violeta africana florezca en verano, es posible que tenga varias floraciones al año (hay un descanso de 6 semanas entre una y otra). Las flores serán pequeñas e irán creciendo, mientras sus tonos serán variados. Para florecer, necesitan al menos 12 horas de luz.

Cuidados de la violeta africana: ubicación y riego

El mejor lugar para ubicar a la violeta africana dentro de la casa es aquel iluminado, pero en donde no le lleguen los rayos del sol en forma directa. Si la vamos a tener en el jardín, sera conveniente plantarla a la sombra.

En invierno hay que regarla muy poco y más seguido en el verano. Su suelo debe estar húmedo, no mojado. No tolera que se mojen sus hojas ni sus flores, mientras que la mejor manera de regarla es colocar la maceta sobre un plato o fuente con agua, y dejarla alrededor de 20 minutos. Luego, habrá que tirar el agua que sobre.

Como sus hojas y flores son aterciopeladas, en ningún caso debemos usar un abrillantador o agua para limpiarlas. Podremos quitarle  el polvo con un pincel suave dos veces al mes.

Reproducción y abono

Durante el verano y la primavera, hay que fertilizar la violeta africana cada quince días, y también es la época en que deben ser trasplantadas, en el caso que haga falta.

Si el follaje es espeso y las raíces están saliendo de la maceta, lo mejor es trasplantarla a una un poco más grande (no demasiado). Si no lo hacemos, puede no florecer.

La violeta africana se puede multiplicar por semillas o por esquejes plantados en una maceta con una mezcla de arena y turba. La temperatura debe ser mayor a 20º C. Los esquejes también pueden colocarse en agua, y cuando formen las primeras raíces, trasladarla en una maceta.

Señales en sus hojas

Las hojas de la violeta africana nos indican qué problema puede tener esta planta proveniente del continente africano:

  • Si las hojas se pudren, hay exceso de agua.
  • Si las hojas están amarillentas, hace demasiado frío (la temperatura no debe ser inferior a los 18º C).
  • Si las hojas tienen manchas, controlar si durante el día no le da la luz solar de manera directa en algún momento.

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