Cómo barnizar una puerta

Cómo barnizar una puerta

Cómo preparar la puerta antes de barnizar

Para tener las aberturas siempre impecables hay que darles el mantenimiento adecuado. Cada dos años, por ejemplo, debemos reacondicionar las puertas y ventanas, reparando sus imperfecciones y dándoles un nuevo acabado de barniz.

El primer paso es preparar la zona de trabajo, colocando taburetes, apoyos o una mesa de trabajo en el exterior. Luego, limpia la puerta colocada en su posición con paños apenas húmedos, usando un suave producto de limpieza si fuera necesario, y corrobora que abra y cierre bien, para saber si hay zonas por "cepillar" o rebajar en altura, donde roce contra el piso o el marco. Marca estos sectores con un trozo de tiza común. Luego, retira la puerta elevándola de sus bisagras, y coloca sobre los apoyos que has destinado.

Retira los picaportes y las bisagras, desatornillándolos. Límpialos para dejarlos brillantes, aplica grasa si fuera necesario, y deja en un sitio seguro junto a sus tornillos.
Después, cepilla o lija las zonas defectuosas, para que la puerta abra y cierre a la perfección.

Con una lija en seco de grano fino, comienza a lijar toda la superficie de la puerta por ambas caras y también sus laterales, de modo de retirar el barniz existente. Si hubiera pinturas, aplica un producto removedor, deja actuar, y luego retira con espátula. Deja ventilar para lijar después, hasta lograr una superficie lisa y pareja.
Finaliza el lijado repasando toda la superficie con un paño apenas húmedo, y deja ventilar mientras remueves el barniz elegido en su lata.

Cómo barnizar la puerta

Comienza a aplicar el barniz con pincel, brocha o rodillo sobre una de las caras de la puerta, y luego sobre los laterales. Asegúrate de aplicar una capa pareja, libre de grumos y burbujas. Deja secar por unas seis horas, al menos, y luego aplica una segunda capa de barniz en la zona. Cuida de que el producto no escurra por los laterales ni se acumule en los detalles de la madera.

Al día siguiente, o cuando haya finalizado el secado, voltea la puerta y aplica las dos capas de barniz correspondientes al otro lado de la puerta, nuevamente asegurándote de que el producto no escurra en los laterales. Una vez secas las capas, coloca nuevamente el picaporte, la cerradura y los soportes de bisagras, para volver a colocar en su marco.

Por último, repasa con un paño seco y suave para levantar el brillo de la puerta, y corrobora su buen funcionamiento. Para hacer un trabajo aún más vistoso, aprovecha el tiempo de secado para barnizar también el marco en todas sus caras, dejando que seque a la perfección antes de unirlo con la puerta.