Cómo Curar un Mate

¿Por qué hay que curar el mate?

Para evitar que un mate se raje cuando es nuevo es necesario curarlo. Para ello, hay que seguir una técnica muy sencilla cada vez que vayamos a estrenar un mate; así, tendremos compañía por un buen tiempo.

Los mates pueden ser de calabaza, alpaca, madera, plata, hueso caña, y también los hay de plástico, vidrio, metal, loza, etc. Cuando “curamos un mate”, no solo evitaremos las clásicas rajaduras, sino que también ayudaremos a evitar la formación de moho y malos olores.

¿Qué tipos de mates deben curarse?

Debemos saber que hay mates que se curan y otros que no. Los mates que deben curarse son los de calabaza y los de madera. Para los de metal, aluminio, plástico o vidrio no será necesario; con lavarlos antes de comenzar a usarlos será suficiente.

Como toda tradición que va pasando de boca en boca, generación tras generación, existen variadas formas de curarlos. Aquí te presentamos algunas técnicas que guardan relación con el uso que le daremos al mate o con el material en que está hecho.

Cómo curar un mate dulce

Si vas a utilizar el mate para hacer una infusión dulce, lo primero será humedecer el interior con un poco de agua de la canilla, echar dentro un poco de azúcar y luego sacudir el mate hasta que las paredes interiores estén cubiertas. Posteriormente, dejaremos quieto el mate hasta que se seque por completo. Enjuagamos bien con agua caliente (pero que no haya llegado a punto de ebullición) y lo llenamos con yerba humedecida con agua caliente.

Dejaremos el mate reposando durante 24 horas, y luego de un buen lavado estará listo para usar.

Cómo curar un mate amargo

En el caso de usarlo para hacer mates amargos, hay que lavar el interior con un poco de agua caliente, llenar directamente con yerba usada (sin azúcar) y a medida que la yerba se va secando, se añade un poco de agua tibia para volverla a humedecer. Deja toda la noche o 24 horas, y pasado ese tiempo lo puedes empezar a usar.

Cómo curar un mate de madera

Algunas personas suelen untar los mates de madera con una capa de aceite o manteca, para sellar sus poros y alargar su vida. Otra técnica para curarlo es lavarlo y llenarlo con yerba húmeda (usada de la última cebada de un mate viejo) e ir mojándolo constantemente con agua tibia, sin permitir que se seque en ningún momento. Este proceso se lleva a cabo durante 24 horas, o incluso se puede cambiar la yerba y repetir la operación durante varios días.

Cómo curar un mate de hueso

A este tipo de mate es conveniente dejarlo durante 24 horas en remojo en agua con detergente, para eliminar la gratitud del mismo, ya que produce un sabor desagradable.

Por último, cabe destacar que si tomas sólo mate amargo, debes usarlo únicamente para este tipo de mate. Si a uno amargo se le echa azúcar en alguna ocasión, notaremos un cambio de sabor al querer tomarlo nuevamente amargo.

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