Cómo Elegir un Lavarropas Automático

Consejos para Comprar un Lavarropas Automático

La elección de un lavarropas automático no es tarea fácil si no somos de conformarnos con lo primero que nos ofrecen. Como se trata de un producto que cumple una gran función y se espera que dure largos años, es fundamental saber cuál elegir de acuerdo a nuestras necesidades.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que en el mercado hay muchas marcas y modelos, todos con sus "chiches" y con detalles que fácilmente nos pueden marear cuando los comparamos, pero lo importante es no olvidarnos de qué es realmente lo que necesitamos, prestando atención a sus funciones.

Los programas de lavado

La mayoría de las marcas de lavarropas automáticos incluyen como dato destacable la cantidad de programas, pero esto se presta a confusión. En general, los programas son solo dos: lavado delicado o lavado enérgico. Cada uno de ellos pueden tener pre-lavados, enjuagues, centrifugados y vaciado, considerándose a cada una de estas operaciones un "programa". El resto, son combinaciones de los mismos con distintas temperaturas de agua, más enjuagues, etc.

Si bien estas variantes son atractivas, la cantidad no es importante y resulta solo un dato de "marketing" mas que de necesidad.

Diferencia entre lavarropas automático y semi-automático

Un dato que si debemos tener en cuenta a la hora de elegir un lavarropas automático, es justamente ese, que sea automático. Resulta irónica la afirmación, pero no lo es tanto. ¿Porqué?

Porque también hay en el mercado lavarropas semi-automáticos, y la diferencia radica en que las lavadoras automáticas realizan todas las operaciones sin supervisión del usuario. Para ello colocamos la ropa, añadimos el jabón y suavizante en el compartimento, seleccionamos el programa y listo, al finalizar el lavado solo restará retirar la ropa.

Por el contrario, los lavarropas semi-automáticos requieren de una continua atención, ya que van realizando las operaciones a medida que vamos dando las órdenes. Por ejemplo, primero debemos llenar la tina de agua manualmente, luego colocar el jabón, una vez que termino de lavar darle la orden para que enjuague, luego colocar el suavizante, y por último volver a enjuagar. Así, terminamos siendo esclavos del artefacto, cuando debería ser a la inversa.

En base a estos detalles podemos decir que es fundamental que la lavadora conste de bomba de agua, para que el desagote sea automático, y tenga filtro, para que distintos objetos como botones sueltos o piedritas queden atascados allí y no rompan la bomba de desagote.

Sistemas de lavado: Europeo, americano y oriental

Un punto importante a la hora de elegir una lavadora es el sistema de lavado que utilice. Los hay de tres tipos. El sistema europeo, el americano y el oriental.

Lavarropas automáticos: Sistema europeo: Básicamente, el sistema europeo utiliza un lavado suave con un tambor que gira primero en un sentido, llevando las prendas consigo, y al llegar a la parte superior caen sobre la superficie del agua. Hace una pausa de unos segundos, permitiendo que actúe el detergente, y reinicia la operación en sentido inverso. Esta acción continua que recibe la ropa, al caer sobre el agua, es lo que termina desprendiendo la suciedad.

Lavadoras automáticas: El sistema americano: Este sistema utiliza un agitador central que se mueve en forma de vaivén, agita el agua, y además, fricciona las prendas para desprender la suciedad. Usualmente son de mayor capacidad (de 8 a 10 Kg.), y con un ciclo más corto, pero es mayor el desgaste de las prendas.

Lavarropas automáticos: Sistema oriental: Este sistema lava con una turbina o pulsador central (un disco en el fondo del tanque con unas aletas pequeñas), que al girar en ambos sentidos y a gran velocidad, agita el agua y torsiona las prendas, moviéndolas hacia arriba y abajo.

Por lo general, todos los lavarropas automáticos utilizan el sistema europeo, ya que constan de un tambor que gira, sin turbinas ni paletas, pero por las dudas debemos chequear que sea de este tipo. Lo que finalmente nos interesa es que cuide las prendas, y a la vez las lave correctamente, por lo que resulta ideal el sistema europeo.

Lavarropas con carga frontal vs. carga superior

Una de las diferencias mas notables que se nos presentan a la hora de elegir un lavarropas automático es el tipo de carga, frontal o superior. La diferencia principal esta en el tamaño, ya que los de carga superior por lo general son mas angostos, lo que permite ubicarlos en lugares donde los de carga frontal no entrarían.

Por lo demás, es mas frecuente que un lavarropas de carga superior tenga mas velocidad de RPM para el centrifugado y mayor capacidad de carga, pero no son características exclusivas. Y ya que hablamos de estas características, veamos en que consisten...

Velocidad de centrifugado

La velocidad de RPM (revoluciones por minuto), del centrifugado es una característica fundamental. Esto se resume muy simple, una mayor velocidad dará como resultado prendas menos húmedas. Las velocidades varían desde los 400 RPM hasta los 1200 aproximadamente.

En cuanto a la capacidad de carga, la cantidad promedio es de 5 kg de ropa por lavado, mientras que lavarropas mas potentes soportan hasta 10 kg. A la hora de analizar este punto debemos tener en cuenta aspectos como el número de veces que necesitaremos lavar por semana, y la cantidad de ropa que ensuciemos. No será lo mismo una lavadora para una única persona que para una familia entera.

Calidad del lavarropas, materiales de construcción

Pasemos ahora a otro punto fundamental... los materiales.

Resulta importantísimo que la tina o tambor del lavarropas sea de acero inoxidable, ya que esta parte se encuentra en permanente contacto con las prendas y debe ser resistente como para lavar zapatos o para recibir impactos de botones metálicos de jeans. A la vez, debe ser una superficie extremadamente pulida, para que la ropa se deslice sin fricción. En esto, el acero inoxidable es el material ideal. También debe tener muchas perforaciones, y cuantas más tenga mejor, ya que permitirá la mayor entrada y salida del agua, tanto en el lavado como en el enjuague y centrifugado.

Si bien un menor peso del artefacto dará mayor comodidad para su traslado y manejo, no es un buen punto a la hora del lavado. Los lavarropas suelen contar con un contrapeso que reduce las vibraciones producidas durante el centrifugado. Por este motivo, es recomendable que el lavarropas sea pesado.

Conclusión: ¿Qué lavarropas automático debemos comprar?

Para ir resumiendo tantos detalles que acabamos de analizar, podemos decir que a la hora de elegir un lavarropas automático resulta importante que conste de lo siguiente:

  • Que sea realmente automático (y no semi-automático).
  • Que tenga filtro y bomba de agua.
  • Que incluya el sistema de lavado europeo, ya que realiza un lavado suave para las prendas y a la vez efectivo. 
  • Que la tina o tambor sea de acero inoxidable.

Por último, debemos tener en cuenta los siguientes puntos para elegir un lavarropas automático de acuerdo a nuestra necesidad y conveniencia:

  • Carga frontal o superior: Esto determina mas que nada el tamaño del artefacto, dependerá del lugar donde deseemos colocarlo. 
  • La velocidad de RPM: A mayor velocidad de centrifugado tendremos ropa menos húmeda.
  • La cantidad de programas: No suele ser importante porque en la práctica se utilizan dos o tres, pero puede que deseemos tener muchas variantes.
  • La capacidad de carga: Con una mayor capacidad de carga podremos lavar mas ropa en cada lavado. 

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