Cómo crear un Jardín de Mariposas

Cómo atraer mariposas a tu jardín

Las mariposas son visitantes esplendorosos en nuestro jardín. Nos alegran con su belleza y nos relajan con su suave revoloteo, complementando la belleza de las flores y dando esa tibia sensación de libertad que nos convidan con su elegante andar.

Y hoy aprenderemos una manera simple y muy efectiva de invitar a más y más mariposas a nuestro hogar, creando un jardín que propicie sus visitas. Sólo necesitas acomodar algunas plantas, un bebedero, algo de sol y, quizás, una banca o sitio donde poder sentarte a disfrutar de la presencia de estas coloridas amigas de nuestras flores.

Plantas para atraer las mariposas

Para atraer a las mariposas, debemos incorporar a nuestro jardín plantas que provean néctar y un sitio donde puedan alojar sus larvas. Estas plantas pueden ser arbustivas, perennes o anuales y de flores silvestres, como el llamado arbusto de las mariposas, la equinácea, la salvia, el algodoncillo, las lilas, las petunias, el tallo de hierro, la reina Ana (también conocida como "encaje de la reina Ana"), entre otras. Si colocas cerca de estas flores algunos comederos con pequeños trozos de frutas pasadas, en vías de putrefacción, atraerás aún más cantidad de mariposas.

También necesitas colocar plantas que alberguen a las larvas y huevecillos de las mariposas. Las más adecuadas, en general, son el algodoncillo, la reina Ana, el perejil y el hinojo, dependiendo de la variedad de mariposas más presente en tu zona de residencia.

Cómo diseñar un jardín de mariposas

Para crear un jardín de mariposas necesitas un sitio con buena cantidad de sol, abierto y disponible. Coloca plantas de néctar como las mencionadas, combinándolas si quieres con otras variedades neutras (que no emitan aromas que las ahuyenten), y acomoda soportes con platos poco profundos para colocar los trozos de frutas. No necesitarás renovarlas con mayor frecuencia que una vez por mes, o hasta cada dos meses, para que se maduren y descompongan, lo que atraerá a las mariposas por sus azúcares.

Coloca una fuente de agua para que las mariposas se hidraten: puede ser una bañera de aves, o un plato pequeño y apenas profundo con piedrecillas y un poco de arena. Añade agua (si prefieres: agua mineralizada, de modo de no comprometer la salud de las mariposas con el cloro y los aditamentos del agua del grifo). Así, los visitantes podrán hidratarse y nutrirse de minerales necesarios para su subsistencia.

La cantidad de agua debe ser la suficiente para humedecer toda la arena, sin provocar charcos demasiado pronunciados, pues podrían alejarse por resguardo a mojar sus alas.

Disfruta de tu jardín de mariposas

Una vez montado el jardín, bastará uno o dos días de buen sol para que las mariposas comiencen a visitarlo. No te olvides de colocar una banca o asiento a buena distancia, que no las atemorice con tu presencia y que te permita disfrutarlas en todo su esplendor.

Puedes llevar un jornal para registrar las especies que visiten tu jardín, o usarlas como inspiración para pintarlas o dibujarlas. No debe faltar una cámara fotográfica para capturar el momento.

Finalmente, para poder disfrutar a pleno de tu jardín de mariposas será importante que no uses plaguicidas, herbicidas ni ningún químico, tanto en las plantas presentes como en los sitios circundantes. Así, las mariposas se sentirán más que atraídas a visitar tu hogar, alegrándolo con su presencia y embelleciendo el paisaje de manera constante.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo crear un Jardín de Mariposas, te sugerimos que visites nuestra sección Hogar.

Esta nota te fue útil?

12 valoraciones. El 83% dice que es útil.