Cómo cultivar uvas

Cómo plantar y cultivar uvas

Las posibilidades de la uva son muy amplias, ya que sirven para fabricar vino, para consumir en el postre, como aderezo para ensaladas, fabricación de dulces, etc. Y la intención desde esta nota es que cada uno pueda disfrutar de la máxima calidad y sabor de estos productos, y para ello vamos a hablar sobre sus características y el mejor modo de plantarlos en nuestra casa. Recuerda que las propiedades y sabor de un fruto recién extraído de la planta supera con creces el que podemos conseguir en tiendas y supermercados.

Características de la vid

La vid es una planta leñosa de larga vida. Necesita entre tres y cinco años para comenzar a producir flores, desde las que se desprenden sus frutos, por lo que tendremos que tener paciencia al principio hasta que podamos ver los primeros racimos de uva.

Una de las partes más importantes de esta planta son las hojas, ya que a través de ella la savia bruta se transforma en elaborada, y donde, a partir del oxígeno y el agua, se van formando las moléculas, azúcares, etc. que darán sabor a la uva.

Variedades de uvas

Hay una gran cantidad de variedades de vides disponibles, y cada una tiene unas características especiales que la hacen más adecuada para los distintos usos.

Las variedades principales son Vitis Rupestris, Vitis Labrusca, Vitis Riparia, Vitis Berrlandieri y Vitis Vinifera.

Clima y suelo adecuado para cultivar uvas

La temperatura mínima para todo tipo de vid será de 20 grados centígrados. Por debajo de ésta, la planta se puede ver dañada e incluso producirse necrosis. Las vides jóvenes son las que más sufren ante las inclemencias del tiempo.

Por otro lado, las temperaturas máximas nunca deberán exceder de 35 grados centígrados, ya que se pueden quemar tanto las hojas como los racimos. Les afecta especialmente la sequedad y el viento caliente y seco.

Las temperaturas ideales para mantener la vid serán de entre 9 y 10 grados durante la apertura de las yemas, de 18 y 22 grados durante la floración, entre 22 y 26 grados cuando comienza el cambio de color, de entre 20 y 24 grados durante la maduración del fruto y de entre 18 y 22 grados durante la vendimia.

En cuanto a las necesidades de agua, las cantidades son las siguientes:

Brotación: 15 mm
Floración
: 10 mm (más podría ser perjudicial)
Cuajado del fruto
: Entre 60 y 120 mm
Maduración
: Entre 80 y 100 mm
Vendimia o cosecha
: No debe exceder nunca los 40 mm, ya que en este momento, la lluvia puede ser muy perjudicial.

La vid es una planta que no tiene demasiados problemas de adaptación en cualquier tipo de terreno. Eso sí, deberemos tener en cuenta las características del suelo donde va a ser plantada para utilizar la vid adecuada. Si esta no es de la variedad que queremos, podremos proceder a injertarlas con las variedades más adecuadas a nuestras necesidades.

Cómo abonar el terreno para cultivar uvas

Se deberá aplicar una gran cantidad de estiércol antes de proceder a plantar la vid, alrededor de 50 y 60 toneladas por hectárea. Se recomiendan dosis de P2O5 de entre 500 y 600 Kg por hectárea.
Una vez que se haya abonado, se puede proceder a plantar las vides.

Poco antes de que empiece la primavera, se administrarán abonos nitrogenados, mientras que en invierno se aplicará estiércol. No se recomienda realizar abonados nitrogenados durante el verano, ya que aumentará el contenido de nitrógeno en los racimos, lo cual no es deseable.

Si bien aquí analizamos el cultivo de vid en grandes terrenos y grandes producciones, no implica que no puedas plantarla en el patio de tu casa si dispones de espacio suficiente.

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