Cómo hacer una Soldadura por Arco Eléctrico

Soldar hierro por arco eléctrico

Si eres amante del bricolaje o debes hacer reparaciones en tu hogar, puede que necesites realizar alguna soldadura para elementos de hierro. Por ello, hoy vamos a dar algunos consejos para esta labor, así como explicar el proceso para hacerlo de forma sencilla y rápida.

Antes de proceder a soldar, deberemos practicar sobre algunas piezas inservibles, ya que esta tarea suele costar un poco al principio.

Material necesario

Para poder hacer soldaduras mediante arco eléctrico, necesitaremos un soldador, electrodos, unos guantes y una careta para proteger los ojos.

Hay una gran variedad de aparatos de soldadura en el mercado. Es bueno ir comparando antes de decidirnos por uno u otro. Sobre todo, deberemos estar atentos a las ofertas que van saliendo, ya que no es un aparato económico.

Elegir el soldador

Un aspecto que puede interesarnos a la hora de elegir el soldador es que sea un equipo de soldadura Inverter, que pesan menos y trabajan de forma muy eficiente, disminuyendo el consumo eléctrico.

Para el trabajo normal en nuestro taller, con un máximo de 80 amperios tendremos suficiente, aunque siempre conviene contar con un poco más por si en alguna ocasión tenemos que soldar piezas muy gruesas, o utilizar electrodos de gran grosor.

Una condición indispensable es estar con zapatos y ropa gruesa, para protegernos de las chispas que pueden ocasionar pequeñas quemaduras.

¿Qué son los electrodos?

Los electrodos son unas varillas metálicas recubiertas por una capa que, al calentarse, emite un gas que mejora la soldadura. Hay varios tipos, pero el más habitual es el electrodo de rutilo.

El grosor de la varilla dependerá de las piezas que vamos a soldar y su grosor. Si las piezas son de hasta 2 mm de espesor, utilizaremos electrodos de 2 mm.

Cómo usar el amperaje del soldador

Uno de los aspectos fundamentales para poder realizar la soldadura de forma correcta es comprobar el amperaje con el que trabajamos, regulándolo desde el aparato soldador.

Cuanto menor grosor tenga nuestra varilla, menor será el amperaje. Para varillas de 2 mm, se recomienda un amperaje de unos 30 o 40, llegando hasta los 70 en varillas de 2,5 mm.

Un buen truco para comprobar que estemos utilizando el amperaje correcto es dar unas puntadas con el electrodo. Si éste se queda pegado, deberemos aumentarlo.

Cómo soldar por arco eléctrico

Antes de comenzar, deberemos estar seguros de que la zona donde vamos a trabajar se encuentre libre de productos o elementos inflamables.

Como ya hemos comentado al principio, lo ideal es empezar el aprendizaje con piezas de hierro que no vayamos a necesitar, hasta conseguir experiencia en su uso.

Para soldar, deberemos provocar el arco eléctrico, que es la chispa que se produce entre la punta del electrodo y el hierro que vamos a soldar. Este arco eléctrico es un cortocircuito controlado que hace que se alcancen altas temperaturas, provocando que se derritan tanto el electrodo como el hierro que estamos soldando. El secreto de una soldadura es aprender a calcular bien la distancia correcta para que se produzca este arco eléctrico.

En primer lugar, hay que cebar el electrodo frotando varias veces su punta con una pieza metálica inservible que se encuentre en contacto con la pieza de masa. En cuanto empiece a producirse el arco, no tendremos más que acercarlo a la zona donde queremos realizar la soldadura (recuerda que es imprescindible que la pinza de masa esté en contacto con las piezas metálicas que vamos a soldar).

Para que se produzca una buena soldadura, el arco tendrá que ser continuo y sin interrupciones. Si vemos que el arco no es continuo, esto puede deberse a que la pinza de masa no hace un buen contacto, por lo que antes de aumentar el amperaje, comprobaremos que la pinza no se encuentre en zonas pintadas que impidan el contacto correcto. Si aumentamos demasiado el amperaje, podemos acabar agujereando las piezas a soldar, en especial cuando son demasiado finas.

Es muy importante mantener limpias las piezas antes de proceder a soldar si queremos conseguir una buena soldadura, ya que los elementos, en especial los que no transmiten la electricidad (no conductores), pueden acabar estropeando nuestro trabajo.

Durante la soldadura, lo ideal es que las piezas que vamos a soldar estén ligeramente separadas para que pueda penetrar correctamente. Conforme vayamos realizando la soldadura, es posible que necesitemos volver a retocar alguna zona, pero se forma una escoria encima que nos impide que la nueva soldadura se fije sobre la anterior. Para solucionar este problema, no tendremos más que dar unos golpes sobre ella, eliminando esta escoria. Para ello podemos servirnos del cepillo que viene con nuestra máquina soldadora.

Con estas nociones básicas, ya podemos empezar a practicar la soldadura por arco eléctrico.

Normas de seguridad al soldar con arco eléctrico

Ya hemos comentado en el apartado de material la importancia de utilizar una ropa y calzados adecuados. La máscara es imprescindible. Recuerda nunca mirar de frente a la soldadura sin la máscara, ya que se podrían producir quemaduras en los ojos e, incluso, llegar a perder visión.

Las máscaras más prácticas son las que se pueden fijar a la cabeza, quedando libres ambas manos para poder trabajar mejor. Estas gafas suelen tener una ventanilla que se puede subir cuando no estemos soldando y bajarla cuando la necesitemos.

También podemos hacernos con una máscara manual, pero tendremos que mantenerla en alto todo el tiempo con una de las manos, lo que nos quitará comodidad al trabajar.

La protección de la cara también es fundamental, así como la ventilación del lugar donde trabajamos, ya que al producirse el arco se liberará un gas que no es saludable respirar.

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