Cómo Blanquear Distintos Tipos de Telas

Trucos para Blanquear Prendas de Vestir

¿Cansado de lidiar con prendas que se ponen amarillentas con el uso y las técnicas mecánicas de lavado y secado? El uso de la lejía, el cloro y la lavandina ha sido, durante años y generaciones, la aparente única solución para blanquear las prendas de vestir y todo tipo de telas. Sin embargo, estos productos son altamente agresivos, y ponen en peligro la integridad de los tejidos, causando daños, desgastes y problemas mayores a las del simple color amarillento que les aporta el paso del tiempo.

Por ello, es el momento ideal para poner en práctica algunos trucos más sencillos, más naturales, y mucho más gentiles con los tejidos de nuestra ropa, de cortinas, tapizados y fundas, y también de manteles y servilletas, aunque sean antiguas.

Blanqueadores Naturales para las Telas

Uno de los métodos para blanquear telas es agregar un puñado de sal y el zumo de dos limones frescos al detergente de lavado del lavarropas. Estos dos elementos son blanqueadores naturales que reforzarán el lavado.

Otra manera de usarlos en esta combinación, es simplemente sumergir las telas en un cuenco con agua templada, sal fina y zumo de limón. Luego, escurre un poco y deja secar al sol, bien estiradas para que la luz golpee toda la superficie con igual intensidad y sin sombras. Así, tus prendas quedarán impecables y protegidas, aunque sean delicadas o añosas.

Hablando de prendas antiguas, es probable que prefieras no lavarlas en el lavarropas para protegerlas. En este caso, para blanquear las telas y retirar la marca amarilla del paso del tiempo, simplemente sumerge las prendas en un cuenco con leche cruda, fresca y recién ordeñada. Luego, puedes aclarar con agua limpia, y secar al sol.

Agua oxigenada para blanquear telas

Para blanquear la lana y los tejidos similares, siempre lava las prendas con agua bien fría y jabón para ropas delicadas, y también puedes agregar agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) al agua del lavado, y en casos extremos complementar con apenas una pizca de amoniaco.

El agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) es uno más de los útiles blanqueadores. Puedes colocar este producto directamente sobre las manchas, diluyéndola en agua clara, o también sumergir las telas en un cazo con agua clara y agua oxigenada, una a tres partes, o en partes iguales (nunca en directo, pues puede ser demasiado agresivo con las prendas).

Cómo blanquear prendas con toques de color

Si las telas o prendas blancas tuvieran toques de color, como estampados, pinturas y bordados o partes agregadas en otros colores, también puedes blanquearlas, aunque sumergirlas en blanqueadores agresivos, como la lejía o el cloro, destruiría las tonalidades, mientras que el agua oxigenada también puede ser un problema.

En este caso, te recomendamos la solución de agua, limón y sal, o simplemente sumergirla en el agua de cocción de huevos, que poseerá un resto de calcio y otros elementos que son beneficiales para fijar los colores. Agrega a esta agua vinagre blanco de alcohol o zumo de limón, y habrás podido blanquear telas con colores con un gran resultado.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo Blanquear Distintos Tipos de Telas, te sugerimos que visites nuestra sección .

Esta nota te fue útil?

16 valoraciones. El 94% dice que es útil.