Cómo cuidar una flor de pascua

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La flor de pascua es una planta de interior, que si sabemos sobre su cuidado y mantenimiento, puede brindarnos su belleza durante varios años sin problemas.

Esta planta posee hojas de color verde oscuro, con bordes dentados; y la flor es lo que da la real decoración. Adquiere su mayor esplendor en la época de floración (noviembre, diciembre y enero boreal). Sus flores obtienen un color rojo intenso que destaca su presencia en donde se encuentre.

Al comprar la flor de pascua, es indispensable controlar que la misma no tenga tallos rotos, podridos u hojas con manchas. Tampoco es aconsejable adquirirla en tiempo frío, sobre todo si está en el exterior, ya que al ingresarla en nuestro hogar y sufrir un cambio brusco de temperatura, puede provocar que la misma se marchite.

Si bien esta planta es bastante delicada, podríamos decir que el punto clave se encuentra en la humedad, ya que el ambiente seco puede hacer que pierda sus hojas y muera.

Lo siguientes consejos permitirán poder disfrutar de la belleza de la flor de pascua por mucho tiempo:

- Para que la planta dure más de una temporada es necesario que la temperatura se encuentre entre los 16 y 21ª C, que no se encuentre en medio de corrientes de aire y tampoco cerca de fuentes de calor (calefactores).

- Durante el período de floración, la planta necesita luz abundante (pero no sol directo) y humedad. Durante el resto del año, la luz no es factor demasiado importante.

- El riego de la flor de pascua debe ser abundante, pero solo hay que llevarlo a cabo cuando la tierra se encuentre seca. En verano y época de floración, debemos aumentar un poco la frecuencia de regado. La mejor forma de regarla es por abajo, colocando la maceta en un plato hondo con agua un tiempo no menor a 15 minutos. Luego, se debe retirar el agua que haya quedado en el plato.

- Hay que evitar rociar las hojas rojas para que no se manchen o decoloren, lo cual desmejoraría su bello aspecto.

- La poda debe realizarse en la primavera, cuando la planta carece de hojas. Para hacerlo correctamente, hay que dejar tallos de unos 8 cm, y no regar hasta que salgan las nuevas hojas.

Con los esquejes que hayan quedado de la poda, se puede llevar a cabo la reproducción de la planta.

- La multiplicación o reproducción de la flor de pascua se realiza por esquejes de unos 8cm. Los mismos es colocan dentro de macetas pezuñas con un sustrato muy poroso (arena sola o con un poco de turba), y se aconseja aplicar hormonas de enraizamiento. Con abundante luz y temperaturas entre 23 y 25º C, el enraizamiento se produce a los 15 días.

- Esta planta puede ser abonada hasta que florezca. Una vez que aparezcan sus flores, ya no debe abonarse más. Los mejores son los abonos de lenta liberación.

- Las plagas más comunes que atacan esta planta son los pulgones, ácaros, cochinillas y mosca blanca. Ante la primera señal de aparición de algunas de estas plagas, acudir a un vivero o personal especializado con una hoja de muestra.

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