Métodos para Secar Flores - Técnicas y procesos

Métodos para secar flores

Las flores tienen una gran virtud: incluso luego de frescas y vistosas, pueden seguir siendo apreciadas, si les damos un tratamiento especial para mantenerlas secas y llamativas como el primer día.

Vamos a conocer en detalle el proceso para secar las flores y seguir disfrutándolas. Primero debemos secarlas, y luego darle el cuidado y mantenimiento más adecuado, para preservarla con nosotros por mucho tiempo.

No todas las flores son aptas para ser secadas. Debemos elegir las más compactas y corpulentas. Las rosas, las zinias, la lavanda, la peonía, el girasol, la gerbera, el lirio, los tulipanes, los cardos y las dalias son sólo algunos ejemplos de las flores que podemos conservar, aplicando alguna de las técnicas apropiadas.

Técnicas para secar flores en casa

Secar flores al aire libre: Las rosas, las hortensias y las peonías son ideales para secar con aire, colgándolas de una viga hacia abajo o de un soporte en el techo, en un ambiente seco y ventilado, durante unas tres a cuatro semanas.

Secar flores en papel: Las ramas de helechos y musgos, por su parte, se secan mejor si las apoyamos sobre una superficie plana cubierta con diario, cartón o madera, o sobre una rejilla metálica para aumentar la ventilación. Otra técnica de secado es cubrir la flor con papel absorbente, y presionarla cuidadosamente con libros u objetos pesados.

Secar flores en microondas: El horno microondas también será una herramienta para secar flores. Para ello, las envolvemos en papel absorbente, sin presionarlas demasiado, y hacemos funcionar el artefacto (con cuidado y siempre bajo control) a potencia máxima, terminando cuando los pétalos se noten opacos y endurecidos al tacto. Una variante de este proceso de secado de flores es utilizar el horno convencional, llevándolo a baja temperatura (70ºC a 90ºC) y dejando la puerta un tanto abierta durante el proceso.

Secar flores con glicerina: Con la glicerina también lograremos un secado de las flores. Este método para secar flores consiste en reemplazar el agua propia de la flor por glicerina, para que quede flexible. Para ello, sumergimos las flores y ramas en una solución de agua y glicerina en partes iguales durante unos días.

Secar flores con gel de sílice: El gel de sílice permite el secado virtualmente de cualquier tipo de flor, cubriéndola por completo con este producto durante algunos días.

Acabado final para las flores secas

Una vez terminado el proceso para secas las flores, podemos realzar sus colores con colorante vegetal gastronómico diluido en agua, o darles brillo con un barniz en aerosol u otro, con cuidado. Para su limpieza, utilizaremos aire frío o caliente (como con un secador de pelo, por ejemplo), para evitar romperlas, pues sabemos que son muy delicadas.

Si ya están demasiado deslucidas, podemos diluir bicarbonato de sodio en agua y llevar a hervor. Retiramos del fuego y sumergimos allí las flores durante unos 10 minutos, dejándolas secar al sol completamente. Cuidado si ya les hemos dado color, pues se pueden desteñir.

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